TESTIMONIOS

 Esto es lo que algunos de los voluntarios que han pasado por Motia Khan dicen de nuestra escuela 


12321692_1155699971115396_4091907569093283131_n.jpg

HÉLÈNE  -  FRANCIA

The school's activities were so interesting to observe. For almost 2 months, I was there every day. The teachers are passionated and patients. The kids want to learn. It's a beautiful cooperation between all. Even if it's not easy every day, everyone is full of motivation. You are one of the most memorable encounters in India for me.

I wish you the best. Good luck and long life.

 
raquel.jpg

ROBERTA  -  ARGENTINA

Me llamo Roberta. Siempre me gustaron los niños, soy una maestra jardinera frunstrada...Cuando descubrí por medio de instagram este hermoso proyecto me volví muy fan!!! Soñando poder conocerlo y compartir momentos con esos niños... 

Hace unos meses decidí viajar a Delhi con @viajerasporelmundo y cuando me dijeron que uno de los lugares de visita era #mothiakhan no les puedo describir la emoción, lagrimeaba de felicidad...Cuando al fin llego el día, mis nervios desbordaban, tenía una mezcla de muchas emociones... No encuentro palabras paradescribir todo lo que siento al pensar en Motia Khan...lo que puedo decir es que en esas horas que estuve mi corazón desbordo de amor... de las mejores experiencias de mi vida. Esas miradas dulces de niños y adolescentes tan alegres, queriendo aprender, jugando y repartiendo sonrisas, agradecidos, amables, cariñosos... Es increíble además ver a las mujeres que trabajan allí, con tanto amor y dedicación para poder generarles una mejor calidad de vida a estos chicos, brindándoles contención, un plato de comida, útiles, enseñanzas y cuidados... 

Todos quieren que los mires, que les hables, que les saques fotos... En el momento de las actividades nos sentamos en ronda, una niña a upa con una ternura que me lleno el alma, la abrace mucho como hubiera querido abrazar a todos!! Mucho para contar y describir lo vivido, pero en una de las actividades, y en mi hoja, les escribí "Gracias por hacerme sentir tan feliz" y una nena copio en su hoja tal cual lo que yo había escrito...sentí mucho amor, mucho cariño... Una de las cosas que no me olvidare jamás! En ese momento recordé una frase "No es lo que tu quieres ver, es lo que el universo te quiere mostrar", y si Motia Khan es uno de esos lugares que la vida me muestra y a los que siempre querré volver porque es una dosis de alegría, de color, de energía, pero sobre todo es AMOR!!*

 
mariano y vito.jpg

MARIANO Y VITO  -  ARGENTINA

Ayer estaba un poco más nervioso de lo habitual. Lo sé porque me sudaban las manos, como cuando viajo en avión. Iba a ir a visitar la escuela de Motia Khan, un proyecto social hermoso que trabaja con niños dalits o intocables, la casta más baja de la India. O peor aún, los sin casta. Los dalits son considerados impuros y están destinados a los peores trabajos de la sociedad o directamente a mendigar en las calles. La marginalidad que sufren es extrema y si bien la revolución abolió el sistema de castas, la realidad es que sigue funcionando.

Mientras nos acercabamos en el rickshaw recordé palabras de @m.a.n.j.u.l.a, "en india hay que viajar con la mente preparada y el corazón abierto". Lo repetí varias veces. No es que nunca haya visto pobreza. O sea, vivo en Argentina. Ni tampoco que haya visitado este tipo de proyectos, hice Sociales en la UBA. Sólo, que en India todo es intenso, todo es exagerado. Tampoco es que no me haya acostumbrado a India, pero una cosa es ver la marginalidad en la calle y otra es mirarla a los ojos. Te interpela.

La cuestión es que esperaba ver algo terrible. Niños desnudos, mutilados, drogados. Pensaba, dentro de mi estupidez, que sería demasiado fuerte. Pero desde que subimos al tercer piso entré a una escuela llena de colores. Vi un montón de nenes alegres, inteligentes, prolijos. Todos aprendiendo y jugando al mismo tiempo. Vi el trabajo enorme que hacen las mujeres allí. Las maestras, las cocineras. Y las vi felices. A ellas y a ellos. Vi lo fundamental que es la escuela para la vida y el futuro todos ellos.

Dato de color: Me tocó enseñar español, pero fui yo el que más aprendió.

 
tati.jpg

TATI - ARGENTINA

Sabía que no dejaría La India sin conocer personalmente Motia Khan. Ya lo conocía por fotos y a través de la redes sociales, aunque claro,no es lo mismo.

Pero vayamos al comienzo de esta historia: resulta que hay una argentina llamada Agostina Di Stéfano que vivió en India por tres años. Llego allí con su pareja y su hija, ya que él es economista y trabaja para médicos sin fronteras. “Él odia India y yo la amo” me contaba mientras viajábamos en Rickshaw hacia la escuela Motia Khan, ingresando a un barrio humilde de Nueva Delhi.

Ella con su pelo oscuro, su bindi entre las cejas, y su pollera estilo hindú hablaba en hindustani con todo el mundo, se sacaba fotos con aquellos que le pedían y se movía en Delhi como pez en el agua.

Mientras viajábajamos en el rickshaw nos contaba cómo comenzó Motia Khan. Cuando llegó a India no podía quedar indiferente frente a lo que veía y buscó la forma de poder ayudar. Comenzó en el año 2014 yendo a un Shelter con unas amigas francesas, un edificio abandonado tipo los monoblock de Argentina, donde vive la gente muy pobre hacinada, en malas condiciones de saneamiento, enferma, con mala alimentación y sin posibilidad de educación, analfabetos. La gente que vive allí son los dalit, los intocables de La India, los descastados, aquellos que no tienen ningún tipo de posibilidad dentro de aquella sociedad.

Seguir leyendo en su blog Caminando Por el Globo

 
Steph y Ezequiel.jpg

STEPHANIE Y EZEQUIEL - ESTADOS UNIDOS Y ARGENTINA

Llegamos a Motia Khan luego de haber estado en contacto con Agostina durante un tiempo pero básicamente sin saber con que nos encontraríamos. Aunque ya llevábamos algunos meses en India y más o menos estábamos acostumbrados a ciertas cosas de la cultura local, en este país no podés dar nada por sentado porque tiene la gran capacidad de sorprenderte día a día, hora a hora o por que no minuto a minuto.

Estuvimos un mes completo en Delhi, conociendo y tratando de colaborar lo máximo posible con el proyecto de la escuela en Motia Khan que recién estaba naciendo. Durante ese més podríamos decir que aprendimos y recibimos mucho más de lo que pudimos dar, los alumnos, las maestras y Agostina nos recibieron casi como miembros de su familia, haciéndonos sentir de maravillas en todo momento.

Fue una experiencia super reconfortante y recomendable para quien quiera vivir momentos intensos y auténticamente indios.

Los seguimos extrañando!!! 

Un abrazo grande.